La Conselleria de Sanidad ha establecido que las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama deberán comenzar su tratamiento en un plazo no superior a ocho semanas, con el objetivo de mejorar el pronóstico y reducir la mortalidad asociada a retrasos terapéuticos. En 2024 se registraron en la provincia de Alicante 1.467 nuevos casos de este tumor, el principal en mujeres, según el Observatorio de la Asociación Española contra el Cáncer.
El nuevo protocolo busca garantizar que el abordaje de la enfermedad se inicie en dos meses desde la confirmación de la sospecha diagnóstica con las pruebas hospitalarias.
Esta medida está incluida en el nuevo modelo de productividad por objetivos que ha implementado Sanidad este último cuatrimestre y que incluye una serie de indicadores que, de cumplirse, permitirá a los profesionales cobrar un plus de entre 960 euros y 6.000 al semestre según la categoría profesional. Para ello es obligatorio que den las citas médicas en Atención Primaria a 5 días como máximo, que no haya pacientes en lista de espera más de un año para operarse en los hospitales, y ahorro en material y fármacos.
INFORMACIÓN se hizo eco tiempo atrás de que los hospitales de la provincia de Alicante estaban tardando hasta más de tres meses en hacer el diagnóstico prueba a prueba de las pacientes con sospecha de padecer cáncer para confirmar el resultado detectado inicialmente en el cribado que realiza la Conselleria de Sanidad o bien en las mamografías que pide el médico de Familia cuando la mujer se nota algo anormal en la mama en las autoexploraciones.
Resonancias, ecografías y PET TACs para confirmar el tumor
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Las pruebas que más se realizan para confirmar una sospecha diagnóstica de cáncer de mama son, entre otras, las resonancias magnéticas, las ecografías y los PET TACs, que consiste en obtener imágenes a través de la medicina nuclear inyectando radiofármacos. Estas pruebas son las que determinan la necesidad de una intervención quirúrgica y el tratamiento posterior de quimioterapia y/o radioterapia. Las afectadas denunciaron meses atrás que también se estaban produciendo demoras en las cirugías para reconstrucción mamaria de hasta cuatro años.
Reducir desigualdades
La iniciativa de la Conselleria de Sanidad sobre el cáncer de mama busca reducir esos tiempos, así como las desigualdades en el acceso a la atención oncológica, y mejorar los índices de supervivencia, que se ven afectados negativamente por retrasos en el inicio de la terapia, ya sea quirúrgica, farmacológica o combinada.
Un tiempo superior a tres meses entre la aparición de síntomas y el inicio del tratamiento disminuye la supervivencia en un 12 %
Diversos estudios clínicos han demostrado que posponer el inicio del tratamiento más allá de ese plazo puede influir negativamente en la evolución del cáncer, especialmente en estadios iniciales. En cáncer de mama un tiempo superior a tres meses entre la aparición de síntomas y el inicio del tratamiento disminuye la supervivencia global en un 12 %, según datos de entidades científicas.
Por ello, la medida ha sido bien recibida por asociaciones de pacientes y especialistas, que advierten que será necesario reforzar los recursos humanos y materiales del sistema sanitario para poder cumplir con los nuevos plazos sin generar cuellos de botella.
Sospecha diagnóstica
El hecho de que este indicador esté incluido en el programa de logro de objetivos, según el documento al que ha tenido acceso este diario, persigue reducir el tiempo transcurrido desde la fecha de solicitud de la primera prueba al hospital para la confirmación de la sospecha diagnóstica hasta la fecha de inicio del tratamiento (neoadyuvante, es decir, con terapias previas para reducir el tumor, o quirúrgico).
Para el cálculo del indicador se utilizará la información disponible de los casos detectados en el programa en los doce meses anteriores. Sanidad marcha como deseable que al menos el 75 % de las mujeres inicien tratamiento en un máximo de ocho semanas, algo que no siempre es así.
“En algunos casos lo consiguen y en otros no. Se tienen que poner las pilas”, explica Clara Burgos, vicepresidenta de la Asociación de Pacientes con Cáncer de Mama (APAMM).
Pruebas que se demoran
“Depende de las pruebas que le tengan que realizar. A mí por ejemplo en un mes me hicieron todo e inicié el tratamiento”, explica una socia. Algunas de las afectadas por la enfermedad señalan que lo que tarda más a veces son las pruebas diagnósticas. Aquí está el quid de la cuestión.
Sea como sea, otra paciente añade que en su caso tardaron tres meses, en cambio, a otra le diagnosticaron el 12 de diciembre y el 2 de enero inició la quimioterapia, es decir, en un tiempo muy reducido.
“Todas las medidas que se tomen para tener un tratamiento no demorable y una recuperación temprana son bienvenidas”
“Tengo dos amigas diagnosticadas ahora. En menos de tres meses ya están con el tratamiento”, asegura otra afectada. “A mí me lo dijeron en julio y me operaron en septiembre, con preservación de óvulos incluida”, es otra de las experiencias vividas por las pacientes. Es decir, en torno a tres meses, tiempo que Sanidad quiere dejar en dos.
Clara Burgos añade que “depende de cada hospital y de cada caso. Todas las medidas que se tomen para tener un tratamiento no demorable y una recuperación temprana son bienvenidas”, concluye desde APAMM.
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